Vigas laminadas

Las vigas laminadas son un valioso material de gran rendimiento gracias a sus variadas posibilidades de aplicación y a sus excelentes propiedades. Pueden integrarse de manera ideal en la configuración del espacio y resultan particularmente atractivas.

Vigas laminadas – un producto de alta tecnología:

Las vigas laminadas son elementos para construcciones en madera que se fabrican a partir de tablones de abeto secados técnicamente, a los que se les recorta los defectos que disminuyen la estabilidad y los defectos ópticos tales como nudos, grandes bolsas de resina y crecimientos hacia adentro de la corteza. Eliminando los puntos débiles y superponiendo capas se obtiene el producto de alta tecnología vigas laminadas. 

Gran estabilidad de forma:

La madera normal se va secando paulatinamente tras ser incorporada a la construcción. Se tuerce, deforma y contrae. Por ejemplo, una viga de madera maciza de 24 cm de altura, con un secado natural de 30% a 10% de la humedad de la madera, se contrae entre 10 y 20 mm. Se pueden formar también grandes grietas en la madera. Por eso, utilizar madera húmeda es la causa más frecuente de que al secarse penetre agua por las paredes exteriores y se produzcan daños de humedad.

 

Para la fabricación de vigas laminadas, las láminas se secan técnicamente antes del encolado hasta que tienen una humedad de madera del 12 % y luego se las cepilla. Una vez listas, las vigas laminadas tienen ya una humedad de madera aproximadamente igual a la humedad de equilibrio cuando están colocadas.

 

Debido al tratamiento al que son sometidas, las vigas laminadas tienen mucho mejores propiedades que las vigas de madera maciza, no se tuercen con el tiempo y la tendencia a formar grietas es minimizada.

 

En consecuencia, las vigas laminadas son sobre todo aptas para elementos constructivos a la vista y las bases para una construcción impermeable y con estabilidad de forma.

Grandes dimensiones y secciones transversales más delgadas:

Las vigas laminadas tienen una mayor resistencia y rigidez que la madera de construcción normal. Se pueden fabricar con largos de hasta 18 m y dimensiones de hasta 240 x 1.240 mm. Esto permite crear sistemas de estructuras portantes con grandes aberturas sin apoyos usando al mismo tiempo elementos constructivos más delgados.

Alta calidad de superficie:

Cepilladas y biseladas en todas las caras, las vigas laminadas tienen una superficie lisa muy atractiva.

Para cumplir los diferentes requisitos de diseño, los elementos constructivos de vigas laminadas se ofrecen en diversas calidades de superficie:

  • Calidad visual para elementos constructivos y construcciones de todo tipo que deben cumplir exigencias estáticas y ópticas
  • Calidad industrial para vigas laminadas que deben cumplir exigencias estáticas pero no ópticas.

Atractivas posibilidades de diseño de espacios:

Las ventajas técnicas indicadas también tienen beneficios desde el punto de vista arquitectónico y de diseño. Las vigas laminadas armonizan excelentemente con otros materiales, como piedra natural, hormigón, acero o cristal. Adicionalmente se pueden tratar con colores, ceras y barnices para crear otros acentos visuales de diseño.

Fácil de trabajar:

Un material de alta calidad tiene también la ventaja de que puede trabajarse con rapidez.

Sin conservantes químicos de madera en el interior:

Los hongos, tan dañinos para la madera, necesitan humedad para desarrollarse. Esta humedad puede darse por descartada cuando las vigas laminadas se colocan correctamente bajo techo y en el interior. En consecuencia, según la Norma DIN 68800 Sección 3, se puede prescindir en casi todos los casos de conservantes químicos de madera.

Excelentes propiedades biológicas:

Las vigas laminadas son un producto natural con extraordinarias propiedades biológicas que tienen un efecto muy positivo en el clima del ambiente.

Vigas laminadas de Mosser ... en acreditada calidad:

Las vigas laminadas de Mosser son un producto de marca con numerosas aplicaciones que está fabricado con la más moderna tecnología. Mosser posee todos los certificados de calidad relevantes, los cuales están actualmente también a su disposición en el Centro de descargas. 

Resistencia al fuego:

Como elemento constructivo compacto, la madera tiene una alta resistencia contra el fuego, porque sólo se carboniza por fuera protegiendo así la estructura interior. También se pueden realizar construcciones en madera de altas clases de protección contra incendios. Dado que su comportamiento en fuego puede calcularse bien, la madera, utilizada adecuadamente, es apta para realizar las más variadas obras de construcción.

 

Aunque la madera se incluye entre los materiales combustibles, en caso de incendio muestra un comportamiento comparativamente favorable debido a las propiedades del material. La penetración del incendio en el interior de la madera en función del tiempo, permite, al contrario que las construcciones de acero o de hormigón, un trabajo calculable de extinción ya que se puede averiguar exactamente la estabilidad restante de la construcción.

 

La madera laminada se clasifica en la norma EN 14080:2013 dentro de la categoría de combustión D-s2-d0.

  • Euroclase D
  • Clase de emisión de humo s2
  • Clase de producción de gotas d0

La tasa de combustión se regula en Eurocode 5 (ENV 1995-1-2) y se establece en 0,7 mm/min.

Precisa, rápida, segura:

Debido al elevado grado de prefabricación de los elementos de madera, construcciones de tejados y de estructuras, la realización de una obra es posible en el plazo de pocos días tras la elaboración del plan. „In situ”, son necesarios unos aparatos elevadores sensiblemente más ligeros que en las obras de hormigón armado. El traslado y unión de los componentes se puede realizar en la construcción de madera muy rápidamente y no precisa de tiempos de secado o endurecimiento. Con las actuales tecnologías de corte se encuentra en el sector de alta tecnología; siendo la precisión muy superior a la del hormigón armado.

 

Estas ventajas son evidentes y elevarán sensiblemente la importancia del empleo de la madera de conglomerado más allá de la construcción de casas familiares, pasando por la construcción de viviendas y oficinas de varias plantas hasta la compleja construcción de naves.

 

Además, el reducido peso de las construcciones de madera aporta enormes ventajas en zonas de terremotos, lo que se refuerza aún más gracias a la superior elasticidad del material y de los elementos de unión empleados. El hormigón armado es muy rígido y, si algo se rompe, se produce un rápido derrumbe. En resumen, con madera se construye seguro, preciso y, sobre todo, muy rápidamente.

Descomposición:

Si se protege la madera totalmente frente a los agentes atmosféricos mediante medidas constructivas (aleros, empleo de chapas de aluminio en las ventanas, etc.), su duración es prácticamente ilimitada. Aquí resulta importante sobre todo que no se pueda formar en ninguna zona de una construcción agua condensada o acumularse humedad. La protección de la madera en la construcción es la medida más eficiente con la que se prolonga esencialmente la duración de una construcción de madera.
Si esto no es posible, son necesarias unas medidas químicas adecuadas para influir sobre la duración. Por protección química de la madera se entiende básicamente un tratamiento superficial mediante pintura o barniz que protege la madera frente a la radiación UV y la eventual humedad. Sin embargo, es absolutamente necesario un tratamiento posterior regular.

Descripción general:

Las vigas laminadas constan al menos de dos tablas o láminas de madera secadas técnicamente y encoladas entres sí con las fibras en paralelo. Antes del encolado, las láminas se escogen visual o mecánicamente en función de su resistencia y se cepillan.

 

La madera para madera laminada de Mosser se escoge con ayuda de la más moderna tecnología de escáner en función de su resistencia y características ópticas para poder garantizar los elevados estándares de calidad acreditados desde hace más de 25 años.

Marcado:

Según la norma EN 14080:2013, no solo es necesario marcar las vigas laminadas con una etiqueta en la parte frontal, sino también de manera clara y duradera. Para este marcado se efectúan muescas de presión en el lateral de las láminas. Así se identifica a la empresa Mosser como fabricante y se indica la clase de resistencia de las vigas laminadas. El código se emite por el Instituto de Investigación de la Madera de Austria y también está allí depositado.

Clasificación:

En la normativa europea se definen las más diversas clases de resistencia. Mosser produce de modo estándar la clase de resistencia GL 24c. Esta clase de resistencia se puede producir de modo ideal con el material en bruto disponible y se puede considerar, de este modo, como la clasificación más económica y atractiva ópticamente. GL 24h disponible bajo petición con recargo. Para componentes con unos requisitos más elevados de resistencia, ofrecemos a demanda y para determinadas secciones también las clases de resistencia GL 28c (desde 140/320 mm) y GL 30h (desde una anchura de 120 mm). En la parte frontal, cada viga tiene una clara señalización con todos los datos relevantes sobre calidad, dimensiones, resistencia, longitud y fecha de fabricación.

Encolado (según EN 301/302 MUF):

Para encolar nuestras vigas laminadas y elementos para techos de vigas laminadas utilizamos pegamento de resina de urea y melamina. El encolado es resistente al agua y la intemperie, con forma de juntas de color claro que no se oscurecen. Este sistema de encolado no contiene prácticamente formaldehído (cuando el pegamento está completamente seco no se detecta una mayor presencia de formaldehído con relación a la madera de abeto no encolada).


Para cualquier otra información que necesite, no dude en contactar con nuestro equipo de ventas.