La madera como material de construcción

La madera es liviana pero fuerte y por eso tiene muchas posibilidades de uso. Es un material natural de alta prestaciones con diferentes grados de dureza y resistencia. Adecuadamente cortada y vuelta a unir, permite obtener modernos productos con mejores propiedades físicas constructivas y estáticas. 

 

Las prácticamente ilimitadas posibilidades de diseño permiten realizar elegantes y llamativas construcciones. 

 

Dado que la madera absorbe agua y respira activamente, crea todo el año un agradable clima ambiental. 

 

La madera no se carga electroestáticamente y no conduce electricidad. 

 

La madera tiene muy buenas propiedades aislantes debido a su baja capacidad de conducción del calor. Una pared de madera maciza de solo 10 cm de espesor tiene el mismo valor termoaislante que una pared de hormigón de 160 cm de ancho. Aun en el caso de una temperatura relativamente baja, se tiene la sensación de que la superficie de madera posee una agradable temperatura. 

 

La madera puede mojarse, pero tiene que ser posible que se vuelva a secar. Si se respeta esto, la madera tiene una duración casi ilimitada.